LA OTRA CARA DE LA PATRIA

LA OTRA CARA DE LA PATRIA

de Judith Reyes 

Ilustración de portada: Jimena Estíbaliz

¿Quién es Judith Reyes? Es preciso conocerla: una joven con guitarra a cuestas y deseos de triunfar como artista en la Ciudad de México de los años 50. ¿Quién es Judith Reyes? Cantautora que cambió los sets de radio y televisión por las movilizaciones de obreros, estudiantes y campesinos en lucha. Luchadora social. Ser indomable. ¿Quién es Judith Reyes? Voz potente y cálida. Dolor y rabia ante la injusticia y la miseria. Guitarra cómplice. Generosidad. Pasión. ¿Quién es Judith Reyes? Mujer encarcelada es su natal Chihuahua por protestar durante un evento electoral del flamante candidato presidencial Gustavo Díaz Ordaz. Madre de tres hijos, divorciada de un hombre alcohólico. Periodista y activista que encara a los generales del Ejército Mexicano que protegen a los grandes latifundistas. ¿Quién es Judith Reyes? Incansable viajera de la geografía de los movimientos sociales en México. Juglar solidaria con el Movimiento estudiantil de 1968. Mujer de huapangos y corridos como armas de difusión masiva. ¿Quién es Judith Reyes? Escritora, versadora, mujer corajuda que a veces duerme a la intemperie sobre una piedra como almohada, pero con sus afeites nocturnos y mascada de por medio. ¿Quién es Judith Reyes? Cantante de los presos políticos y guerrilleros. Ciudadana que ejerció sus derechos de libertad de expresión y protesta. Artista al servicio de las causas sociales. Vocera de la libertad: obra censurada, proscrita, decomisada. Año de 1968, ¿quién es Judith Reyes?, una mujer secuestrada y torturada en el Campo Militar Número Uno: una amenaza para el Estado Mexicano. Exilio, triunfo y reconocimiento en el extranjero. Judith escribió en Italia La otra cara de la Patria, su autobiografía donde “hace brotar a México”.¡Quién es Judith Reyes! 

En 2019, el CCU Tlatelolco reeditó esta autobiografía porque estamos convencidos de que Judith Reyes es una figura esencial de nuestra historia contemporánea. Hagámosle justicia —de ésa por lo que tanto lloró y cantó— y conozcamos un poco de su vida, su obra y sus ideas. Los dejamos con la voz de la propia Judith, quien comienza así su libro:

 

¿Por qué he escrito este libro? ¿Por qué lo he hecho, sabiendo que actualmente no me puedo hacer ilusiones sobre su circulación normal en mi patria, y por lo tanto comenzará difundiéndose en el exterior? ¿Para promover mi «carrera de escritora»? ¡No, gracias! A mi déjenme con mi guitarra y mis convicciones que son fuerza vital.

La camarilla oligárquico-imperialista en el poder dirá que agravio a México con este relato de mi vida. Yo, en cambio, me anticipo a sostener que lo hago en honor de México. Ahora bien, ¿de cuál México? ¿O es que la patria tiene dos caras? Pues sí, señores, evidentemente se trata de dos puntos de vista: el que se apoya en las bayonetas —lo que en este caso todavía es un eufemismo— y el que brota de mi guitarra.

Haciendo este texto no he obedecido a otro impulso que exaltar a mi México, porque quiero proclamar a los cuatro vientos que estoy sumamente orgullosa de mi pueblo. Por eso he tratado de exponer aquí las traiciones, la explotación y el asesinato que ha sufrido y que sufre; y también he querido poner en evidencia cómo ha sabido rebelarse contra el atropello —aunque por ahora lo haya hecho en posición tan desventajosa— y cómo despierta su conciencia, cómo recobra su vitalidad luego de soportar, sobre su cuerpo hambriento y enfermo, seis décadas de infamia.

México, para la camarilla del PRI, tenía que representar hacia el extranjero el papel de la beata pudorosa, que es tan pura que no se deja ver de puertas adentro. Si hay alguien preocupado por ocultar algo, ése es precisamente el régimen, que ha hecho de la soberanía nacional una prostituta de lujo del imperialismo. Será por esto que ¿como México no hay dos…?

El pueblo, mis hermanos campesinos, obreros, estudiantes, no tiene nada que ocultar al mundo; al contrario, está orgulloso de que sepan los demás pueblos de nuestra Patria Grande, que es América Latina y todo el Tercer Mundo, que la lucha que mantienen es la misma de todos.

El gobierno entreguista de mi país ha hecho de México una gema preciosa del sistema capitalista mundial. De ahí que la liberación de nuestro pueblo y la conquista de un modo de vida socialmente digno y justo —que significa al mismo tiempo una derrota del imperialismo— es de interés de todos los explotados del orbe. ¡Ellos con el pueblo de México; el pueblo de México con ellos!

Por eso hice este escrito, que los mexicanos conocerán, si no hoy, mañana… La marcha de la historia es implacable.

J.R.

Reggio Emilia, Italia. Abril de 1970.