Cuando el río no suena
Con frecuencia, quienes vivimos en centros urbanos sobrepoblados olvidamos la estrecha relación que tenemos con la naturaleza y la simbiosis que se produce solo porque estamos vivos.
En nuestro proceso de evolución, los seres humanos nos desarrollamos a partir de dinámicas con el mundo natural y los elementos que permiten nuestra supervivencia; tal es el caso del agua, tan esencial para la vida.
A pesar de esto, como sociedad hemos caído en la trampa del supremacismo humano y, erróneamente, nos hemos colocado por encima de las otras formas de vida.
Cuando el río no suena es un necesario homenaje a los 35 años de producción y publicación de los cartones medioambientales del artista mexicano Víctor Solís. El título hace alusión a la sabiduría popular contenida en los dichos, aunque esta vez plantea una hipótesis contraria y un escenario inquietante: ¿qué va a pasar cuando los recursos del planeta se hayan agotado?
En sala se exponen 67 obras del artista y podrás visitarla hasta febrero 2026








